Otra ronda…o ¿una pastilla más?

 

Aquí yace mi hígado ahíto de pastillas y... ¿alcohol? 

Cuando te medicas por una enfermedad crónica o varias, lo primero que te dicen es: 

¡Nada de alcohol!

Y cuando llevas unos años con el rollo asceta-saludable y ves que tu hígado se deteriora con la medicación te planteas el dilema:

¿Qué es peor para mi hígado y mi equilibrio mental otra pastilla más u otra ronda?

He leído en internet que los nacidos el 13 de abril tendemos a sufrir dolencias crónicas. Y que cuando eso ocurre, nos volvemos locos o depresivos. Hacemos deporte en exceso o nos da por darle a la botella.

Yo mantengo la locura justa para no deprimirme.  

¿Deporte en exceso? No gracias. Me gustaba mucho montar a caballo, caminar y bucear, ahora…hago lo que puedo.

Me encantaría parecerme en cuerpo y alma a la deliciosa y sexy Morticia  interpretada por Anjelica Huston

Así que, sumando aquí y restando allá, lo más asequible para mí en este momento es descontrolarme con la bebida.

Por si no hay ningún doctor en la sala, me pregunto y os pregunto:

 ¿Qué es mejor para mi equilibrio mental otra pastilla más u otra ronda?

¿Dejar un cadáver más o menos saludable y que se te haga larguísimo vivir de lo aburrido que puede ser o disfrutar del viaje lo que dure  y que sea lo que tenga que ser?  

Oda a mi último amante... y que me perdonen los poetas

Praga, septiembre 2009


Me lo dijeron ayer las lenguas de doble filo

que te casaste hace un mes mi guapo y pérfido amigo

Fuiste mi último amante, allá en Praga, me tentaste

y aunque tenía marido, no pude dejar de amarte.

Podemos hacer un trío, dijiste muy animoso,

porque tú serás preciosa, pero él ...es un buen mozo.

Lo nuestro quedo en el aíre, ni dúo ni trío… ni afer.

Y ahora vieja y sin encantos, no tengo un maldito selfi

donde salgamos los tres


 Dedicado con humor a las personas que gastan su preciado tiempo en calumniar, vilipendiar y hacer mofa de los otros a través de las Redes, y que nunca se atreverán a hacerlo en persona. Y, por supuesto, a todos mis amantes 

Barcelona en automático. No sin mi cámara


Tengo ganas de...pero es que...y si después... 

Me hubiera gustado entrar a curiosear a la tienda, pero NO FOTOS. Y, además, y si después...


- Pues yo cuanto tengo ganas... no me corto, que para eso soy el caganer* 

Hay una tienda en el barrio Gótico dedicada a vender esta figura con distintas caras, expresiones y vestimentas, pero conservando la postura y su fertilizante natural


Ventana con vistas a la Plaça del Rei  


Los colores del parchís y alguno más en la terraza del OCAÑA, en la Plaça Reial. Un lugar muy teatral y que me encanta visitar. Además tienen unas torrijas de diez


Diga 33. Las tiendecitas artesanales del barrio de Gràcia. Esto sí que es una tentación para mí


Las bellas o Wellas de mi barrio


Autorretrato dominguero en familia


Empanadillas Argentinas. Todavía no las he probado, Lu, pero lo haré, si es que lo tengo al lado de casa... pero no doy a basto...


Ventana ideal de mi barrio señorial 


Paseantes con palmera y mar al fondo. Barrio de la Barceloneta. Foto tomada desde el Bus


Calle de la judería en el Barrio Gótico que  huele a Té chai y pastelitos de hojaldre y almendras y que lleva a mi Tetería favorita  Caj Chai


Y si tienes ganas..., no hagas como el caganer 

En la Tetería  Caj Chai, los baños de las damas tienen esta sugerente puerta


Y si os apetece un chocolate caliente, que mejor que hacerlo en compañía de este precioso Conguito que me lleva a los días de mi juventud...

"Somos los conguitos,
riquísimos de comer, 
cubiertos de chocolate, 
para el deleite de usted...

*El caganer es una figura típica navideña en la cultura catalana, que se coloca en los pesebres, más o menos escondido. 

Se dice que no ponerlo trae desventura al hogar, pues sus heces fertilizan la tierra y traen suerte y alegría para el año venidero.

Aunque la única tierra que poseo es la de mis macetas, me voy a comprar uno bien bonito para que la alegría y la suerte se vengan a vivir a casa. 

Atrapada en una armadura oxidada

 

¿Quién se acostumbra como si nada a levantarse cada mañana como un caballero medieval que ha dormido con su cota de malla y su armadura, que encima se ha oxidado de repente, y su caballo ha desaparecido?

Las praderas amarillas de los sueños de mi infancia siguen siendo vastas, hermosas y rasas y siento el mismo deseo de siempre de atravesarlas, como decía Kafka

”...cabalgando sobre un caballo veloz, a través del viento, constantemente sacudido sobre la tierra estremecida, hasta arrojar las espuelas porque no hacen falta espuelas, hasta arrojar las riendas porque no hacen falta riendas…”

La vejez me ha sorprendido, ha llegado hasta mí arrollándome como un tsunami, y estoy desconcertada….

Y enfadada, como una niña rebelde, me dice mi amado hijo- Y tú no eres así, madre.

Acéptalo y no le des más vueltas, me digo.

Pero no es fácil alinear este cuerpo gastado y en apuros con mi espíritu todavía aventurero, salvaje, inconformista y hasta gamberro.

No es fácil acostumbrarse a las arrugas, a la falta de flexibilidad y de tono muscular, a los dolores constantes de la artritis, a no poder saltar escaleras de dos en dos ni acuclillarse… A tener que sentarme cuando llevo menos de una hora caminando.

Sé que mi vejez y yo acabaremos pactando y echándonos unas risas, pero en este momento no la aguanto. Y ella, vengativa y sabiendo que tiene las de ganar, me mantiene atrapada en esta armadura oxidada hasta que me rinda o acepte su mandato, riéndose de mi ilusoria rebeldía. 

Mensaje que mi vejez ha enviado por wasap con mucha guasa mientras andaba de compras para olvidar:

Nena (risas) vas a cumplir 68 años esta primavera, y según cualquier libro de estilo eres a todos los efectos una anciana (más risas). Déjate de zarandajas medievales y acéptalo.

Adiós glamur. Bienvenido confort

 

Nunca  he llevado zapatillas de estar por casa, me refiero a estas zapatillas peludas y confortables con las que arrastras los pies mientras disfrutas de su confort sin  más pretensiones. Aunque sí he utilizado calzado cómodo, pero siempre con un toque estético que me permitiera salir a la calle en caso de desearlo. 

Creo que este hecho se debe a un "trauma" de infancia que algunos ya conocéis y que ocurrió cuando yo tenía siete años. 


Llamadme frívola, pero nunca superé que al ingresar en el internado las monjitas, desesperadas ante mi enorme pie para el tallaje de la época, decidieron cambiar mis preciosos zapatos de charol, con los que llegué vestida como una niña de película americana, por unas horrorosas zapatillas de abuelo de cuadritos.

Y me obligaran a olvidarme de mis calcetines de perlé blanco a cambio de unos de hombre marrones, flojos de goma y con pelotillas de lo usados que estaban. 

Pero por fin os digo, alto y claro, que se acabó la tontería por mi parte. 

"Adiós glamur, bienvenido confort"


-Eh, alto ahí,  Tesa, eso lo dirás tú, porque mira yo que glamurosa luzco

-Ya veo, Pluma,  que te puede la estética,  porque ese silloncito que compré por internet y que parecía mullido en la Web, es más duro que el turrón de Alicante. 

"A los dioses pongo por testigos que  nunca más compraré un sillón sin probarlo"


Y digo yo, ¿no se puede combinar el glamur con el confort como hago yo?

Pues en tu caso, parece que sí, estás divina de la muerte, y seguro que muy cómoda en ese sillón animal print. 

Y yo os pregunto a todas y todos:
 
-¿Qué es lo primero que os quitáis cuando llegáis a casa?


¿Cómo vais por casa? 

¿Confortables, glamurosos o *hecho unos zorros?

hecho unos zorros” expresión que se utiliza cuando alguien tiene un aspecto desaliñado, deslucido o desastrado. El origen es una especie de sacudidor para el polvo, que se llamaba "zorro"

Si quieres que los dioses se rían, cuéntales tus planes...

Mientras nosotros seguíamos empeñados en nuestros planes, los dioses jugaban a los dados con ellos y se morían de la risa.


Menos mal que cuando todo se complica de una manera absurda, como en esta mudanza,  me da por reír también.  


Así que para este 2022 no me he propuesto NADA. Haré lo que pueda. 

Lo bueno de estrenar año es que todavía nos caben en él todas las esperanzas. También las incertidumbres, porque... la vida sin incertidumbres sería un encefalograma plano. 


Queríamos vivir cerca del mar, como antaño, pero el mar nos queda a un poco más de media hora en BUS o  algo más en Metro.


A cambio vivimos en un barrio muy estimulante y que nos encanta, con un gran Paseo flanqueado de edificios regios y vecinos amigables que han empezado a socavar mi resistencia a abrir el blog como veis. 

"Háblame del mar marinero, dime si es verdad lo que dicen de él, desde mi ventana no puedo yo verlo... 

...Desde mi balcón, todavía sin plantas,  el mar no se ve,  aunque lo presiento

¿Efectos colaterales de la vacunación? Desarrollo. Nudo y desenlace

 

No sería honesto por mi parte mantener que no he tenido ningún síntoma después de mi primera dosis de la vacuna AstraZeneca el día 2 de mayo, sólo porque crea en las vacunas.

A los tres días se me desata un estado gripal como hacía mucho tiempo que no tenía. La única diferencia es que la fiebre no pasa de 38º, aunque tampoco baja de 37º. Y mi temperatura corporal normal suele ser de  35 º

Tengo dolor de garganta, mucosidad, mucha tos, dolores musculares, escalofríos...Me siento como si un camión cargado de piedras me hubiera pasado por encima. 

Y como dice un amigo, se me ha puesto "una bonita voz de hombre"

El domingo día, 9,  Emergencias vino a casa y me hicieron un test rápido de Covid, por suerte he dado negativo. 

Sigo con este síndrome gripal  a lo grande.

¿Hay algún medico en la sala? ¿Puede un resfriado leve potenciarse con la vacuna de esta manera?

La parte positiva es que estoy adelgazando sin esfuerzo. Operación biquini postvacuna.

Me encuentro una vecina que me pregunta por mi estado deporable. Le digo que estoy así desde que me vacunaron, y eso que este año no he tenido ni un solo resfriado.

-Pero como se te ocurre, mujer, yo no me vacuno ni loca, eso de la vacuna es un contubernio genético.

Llamadme loca, pero a pesar de lo mal que me siento, me ha conmovido eso de ser parte activa y doliente del contubernio genético del siglo.  Quien me lo iba a decir a mí, con lo incrédula que he sido siempre... 

 NUDO cada día me encuentro un poco peor...Oh, que acabe ya, reconozco que soy una mala paciente impaciente


DESENLACE: diez días después

Parece que la pobre vacuna no ha tenido nada que ver, ha sido un catarro como hacía mucho tiempo no agarraba, de esos que dice mi hijo, que también los pasa como yo, que prefieres partirte un brazo antes que pasar uno.

Por los síntomas espectaculares insistían en que me hiciera prueba de COVID 19. 

La prueba cae en 13, buena señal, me pongo guapa, a pesar de mi cara de tormento, medias rojas que dan suerte y me hago la prueba, la segunda y definitiva.

Y exploración de pulmones, que están como nuevos, me dice mi médica, que es un cielo, e intenta subirme el ánimo, pese a que va disfrazada como una astronauta y yo no paro de toserle en la "escafandra"

Hoy por fin tengo el resultado SARS-CoV-2 (PCR) Negativo

Crónica de una vacuna esperada sin daños colaterales ni chip manipulador

 Madrid 2 de mayo de 2021 (Spain) . Por fin recibo la cita para mi vacunación 

Me convocan en el Palacio de Deportes que está en una zona de la capital que no conozco.  

Un amigo me dice que no hay pérdida, a la salida del Metro de Goya, verás una estátua de Dali, síguela... 

La escultura que domina la plaza, "El Dolmen de Dalí", un homenaje del artista a Newton, tiene una historia de lucha vecinal que os recomiendo. Algún alcalde se la quiso cargar, desvirtuar y trocear, pero los vecinos del barrio de Goya no se lo permitieron.

Ahí está el lugar de vacunación, con ese nombre tan sonoro, WizinkCenter, ahora sólo tengo que encontrar la puerta 57. Allá voy. 

Después de una larga fila (que avanza rápido) y de mi identificación mediante un QR (del inglés Quick Response code) recibido en mi teléfono unos días antes, espero mi turno relajada hasta oír el  número de orden de vacunación asignado.

Otro paso más y por fin me toca el esperado pinchazo.

Rápido e indoloro. Y os aseguro negacionistas alocados que en esa aguja tan fina no cabe un chip que insertar. 

...por lo que no oígo la voz de Bill Gates... Con la ilusión que me hacía

Aunque a mi grupo de edad (67) decían que nos iban a poner la de una sola dosis, me toca la AstraZeneca, y sólo porque "oh, que pena" la Janssen la pusimos ayer"

Permanecemos en esta última sala entre 10-15 minutos, por si la vacuna nos produce alguna reacción y, si no pasa nada, a casa...

...a esperar la próxima dosis en el plazo de 10/12 semanas... Para el verano ya estaré inmunizada.  (Xavi lo conseguirá este mes de mayo)

Alguien ha escrito "Fascistas Fuera de Madrid" Me temo que eso de momento no va a ocurrir.

Mientras llega el metro, tengo una ensoñación:

Una vacuna que erradique para siempre a los intolerantes

Supersticiosa y esperanzada, rozó con la yema de los dedos el reciente pinchazo de mi brazo izquierdo

Madrid surrealista. De caza por Madrid

 

El bañista y el pulpo

Desde que sé que los pulpos tienen conciencia de sí mismo, o sea, son inteligentes. Tienen demasiado corazón, exactamente tres, entre otras muchas habilidades fascinantes, soy incapaz de comérmelos, con lo ricos que están. 

Y además, el pulpo no puede enredarse con sí mismo, una sustancia que segrega se lo impide. 

¿Pulpo for President?

Me encuentro con esta Casa de baños, no sé si hay alguna más en Madrid. Me sorprende.

Al momento con esta ducha callejera... y mi imaginación se dispara

 Arreglado, pero informal

Lector precavido 


¿Con la música a otra parte?

 ¿De qué o de quién huyen los niños?

John Wayne, el portero tanguero y la vida es sueño

 

John Wayne me dice que la vida es una quimera, una farsa… una ilusión.

-Gracias, guapo. Ya que te apareces podrías ser algo más original.

Me mira de arriba abajo, entre dolido e indiferente (sólo Wayne puede mirar así), y desaparece de mi sueño con sus andares de macho alfa, y alguna copa de más, del mismo modo que en la mítica escena de “Centauros del Desierto”. Título original: The searchers.

(Fundido a negro) 

Me encuentro en un barrio de calles estrechas y desiertas. Hace frío y voy con vestido playero y sandalias. Empieza a llover. Corro a refugiarme en un portal. 

El portero, un tipo trajeado con sombrero, con pinta de tanguero de película antigua, me pregunta si sé algo de electricidad.

 Aunque sé arreglar enchufes, me parece pretencioso decirle que sí.

-No, lo siento - le digo - pero sé cantar rancheras.

Y entono un estribillo como si no hubiera un mañana.

-Yo sé bien que estoy afuera, pero el día en que yo me muera, sé que tú vas a llorar, llorar y llorar… Dirás que no me quisiste, pero vas estar muy triste y así te vas a quedar…

Contra lo que sería más creíble, la tormenta arrecia. (En serio que las rancheras me salen bien hasta en sueños)

Me despierto riendo.

Estos sueños y algunos mucho más surrealistas son un síntoma de la rebelión de mi creatividad olvidada, que empieza a exigir el cese de mi ninguneo y desidia.

Me pongo manos a la obra a ver si las Musas regresan atraídas por John Wayne, mientras pienso…

¿Qué es en realidad la vida?

La vida, queridos, es una tragicomedia, al menos la mía. 

Y para ti, que has llegado hasta aquí: ¿Qué es la vida?