Desde que sé que los pulpos tienen conciencia de sí mismo, o sea, son inteligentes. Tienen demasiado corazón, exactamente tres, entre otras muchas habilidades fascinantes, soy incapaz de comérmelos, con lo ricos que están.
Y además, el pulpo no puede enredarse con sí mismo, una sustancia que segrega se lo impide.
Al momento con esta ducha callejera... y mi imaginación se dispara
Arreglado, pero informal
Lector precavido
¿Con la música a otra parte?
¿De qué o de quién huyen los niños?