Madrid 2 de mayo de 2021 (Spain) . Por fin recibo la cita para mi vacunación.
Me convocan en el Palacio de Deportes que está en una zona de la capital que no conozco.
Un amigo me dice que no hay pérdida, a la salida del Metro de Goya, verás una estátua de Dali, síguela...
La escultura que domina la plaza, "El Dolmen de Dalí", un homenaje del artista a Newton, tiene una historia de lucha vecinal que os recomiendo. Algún alcalde se la quiso cargar, desvirtuar y trocear, pero los vecinos del barrio de Goya no se lo permitieron.
Ahí está el lugar de vacunación, con ese nombre tan sonoro, WizinkCenter, ahora sólo tengo que encontrar la puerta 57. Allá voy.Después de una larga fila (que avanza rápido) y de mi identificación mediante un QR (del inglés Quick Response code) recibido en mi teléfono unos días antes, espero mi turno relajada hasta oír el número de orden de vacunación asignado.
Otro paso más y por fin me toca el esperado pinchazo.
Rápido e indoloro. Y os aseguro negacionistas alocados que en esa aguja tan fina no cabe un chip que insertar.
...por lo que no oígo la voz de Bill Gates... Con la ilusión que me hacía
Aunque a mi grupo de edad (67) decían que nos iban a poner la de una sola dosis, me toca la AstraZeneca, y sólo porque "oh, que pena" la Janssen la pusimos ayer"
Permanecemos en esta última sala entre 10-15 minutos, por si la vacuna nos produce alguna reacción y, si no pasa nada, a casa...
...a esperar la próxima dosis en el plazo de 10/12 semanas... Para el verano ya estaré inmunizada. (Xavi lo conseguirá este mes de mayo)
Alguien ha escrito "Fascistas Fuera de Madrid" Me temo que eso de momento no va a ocurrir.
Mientras llega el metro, tengo una ensoñación:
Una vacuna que erradique para siempre a los intolerantes
Supersticiosa y esperanzada, rozó con la yema de los dedos el reciente pinchazo de mi brazo izquierdo.
