La Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, tiene un sólo objetivo en su agenda: conseguir que el Gobierno de España permita de una vez a los madrileños salir de este confinamiento estricto.
Para conseguirlo en una semana, ha organizado una cacería a muerte contra el COVID-19, con la finalidad de vaciar UCIS, Hospitales y que el Sistema Sanitario de Atención Primaria fluya sin tener que contratar a más personal.
Movidos por la recompensa, se han presentado cazadores con licencia, sin licencia, aficionados y otros raros espcímenes. La clasificación final ha quedado así:
En el puesto Número Uno el pistolero llegado de Texas LejíaMen (BleachMan), seguidor de los métodos de Trump. Con una impresora 3D se ha fabricado un colt dispensador de calibre XXL capaz de rociar la Gran Vía en medio minuto.
Mientras la Presidenta lucha a brazo partido por la apertura total de negocios y comercios, vaticinando una hambruna sin precedentes, los vendedores ambulantes de Madrid que no tienen subsidios ni nadie que se acuerde de ellos, pero comen como todos...
... protestan revindicativos un ratito por las calles donde malviven hacinados, aunque saben que su Licencia de Venta ni está ni se la espera, como ocurría en el teatro absurdo de Beckett en "Esperando a Godot"
Y hablando de absurdo, en el puesto Número Dos han quedado esta pareja de Mossos d'Esquadra (policia catalana) tan cachas, que proponen acabar con el virus a hostias como panes.
Conmovedora oferta, fruto de la buena onda de tantos mensajes esperanzadores, canciones motivadoras y empatía entre balcones al atardecer y Conciertos gratis en la Red.
Y en el Tercer puesto tenemos a este pinturero diseñador de máscaras antivirus con el Logo de la Comunidad de Madrid. En la foto con su representante.
Máscarillas para sordos, de ahí que se vean los labios por la rendija.
"Los virus se deslumbran con los brillos y se desorientan", ha puntualizado la Presidenta, ante las reticencias de la prensa de izquierdas sobre la seguridad y eficiencia de dicha mascarilla.
Qué miedo me dan estos humanos. ¡Están chalados!
Ni que lo digas, colega. Yo antes era un gato negro de la mala suerte, y gracias al exterminador ese de la lejía me he convertido en un "lindo gatito" Y encima no puedo pagarme un abogado y demandar a la Presidenta porque me he quedado sin trabajo.
Espero de corazón que BleachMan no se cruce en mis paseos de enmascarada, única actividad que puedo hacer, aparte de ir de compras, y deje mi vestuario (99% negro) del color de gatito lindo.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado. Y como dice Sabina, los cuentos que yo cuento acaban fatal o con final abierto...
...¿Conseguirá la Presidenta Ayuso su objetivo esta vez?























