En el infierno...
...cuando por culpa del calor están a punto de volverse locos, los llevan a un lugar algo más fresco. Y cuando se han recuperado un poco los devuelven al sitio de antes…
…pero algunos enloquecen y no pueden volver.
-¿Y qué hacen con ellos?

-Los llevan al cielo y les obligan a pintar las paredes. Es que las paredes del cielo siempre tienen que estar blanquísimas.
…Por eso están pintando siempre, todos los días, de la mañana a la noche; y, entonces, claro, la mayoría tiene problemas respiratorios…
(Escucha la canción del viento)

Delante de la portería había una mesita baja, adquirida a una escuela de primaria del barrio y, encima, un teléfono rosa.
…Era un mundo apacible en una época apacible.
En nuestro corazón hay innumerables pozos abiertos que sobrevuelan los pájaros.
(Pinball 1973)

Cada vez que leo un libro de Haruki Murakami, y he leído todos los publicados en español, mi cabeza se llena de mundos alocados, poéticos y surrealistas.
Con este primer post inicio una serie de fotomontajes dedicados a este autor, del que me confieso fan incondicional.









