Mimaos y tratad de ser felices, hasta yo lo voy a intentar, pese a que el verano y Madrid me matan
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Un spa en la azotea
Se dice que “De Madrid al cielo” así que para escapar del infierno veraniego de esta ciudad de asfalto, circulación intensa y gentío… con temperaturas extremas que me vuelven loca, me montó un spa en la azotea, y me olvido de que... aquí no hay playa, vaya, vaya, como cantaban Los Refrescos…
“…Podéis tener Retiro, Casa Campo y Ateneo
Podéis tener mil cines, mil teatros, mil museos
Podéis tener Corrala, organillos y chulapas
Pero al llegar agosto y el verano, ¡vaya, vaya!
Aquí no hay playa
¡Vaya, vaya!
Y con este buen ritmo y a punto de darme un chapuzón me despido hasta el otoño. ¡Pasadlo de cine!
Madrid, 4 meses de infierno... y esa loca desatada que me habita
¡No vemos en otoño! ¡Espero!*
El calor me vuelve majara. Hago cosas impensables en mí como salir a la calle con las chancletas de estar por casa y un vestido de seda de colores que me hace parecer una oronda y alegre señora de crucero por el Caribe.
Además, llevo un abanico en una mano y un espray de agua helada en la otra y, mientras camino, me mojo con el agua fresca de la cabeza a los pies, literal. Como si me estuviera perfumando en plan compulsivo.
Tengo estos refrigerados en el congelador que, aparte de usar para mis dolores, me llevo a la cama todas las noche. Unos van entre la funda de la almohada y mi cuello y otros en un cojín sobre el que pongo las piernas.
Coloco los pies sobre un bloque de hielo de nevera portátil y, cerca, el ventilador a todo trapo. En ocasiones extremas, me envuelvo completa en un pañuelo grande mojado. Suerte que a mi Xavi mi locura no le espanta. Es un hombre fuerte.

Por eso y más razones, me despido hasta que el otoño me devuelva la poca cordura que me queda.
Ah, el que dude del Cambio Climático delante de mí que se atenga a las consecuencias, el calor me vuelve salvaje e irracional.
* El mundo deshaciéndose
como un helado que he utilizado para mi fotomontaje es de una campaña de
publicidad de World Wildlife Fund
Tengo menos actividad cerebral que una esponja
El Almacén permanecerá cerrado hasta septiembre
por calor y por falta de inspiración
La única opción que me queda es “hacer el perro”, leer y ver pelis.
Sí, me he quedado sin inspiración... ¿Y si salgo del remojo y lo intento? No, va a ser que no.
¡Pasadlo de cine! Hasta septiembre.
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