El otoño me
vuelve introspectiva, aunque plena de energía, y suelo dar largos paseos en
solitario mientras le doy vueltas a la cabeza…
Acabo de
leer “Quien mató a mi padre” de Édouard Louis. Y cuando llego a la línea donde
el joven escritor francés le enmienda la plana a Sartre y dice que no somos lo
que pensamos ni lo que hacemos, que “somos lo que NO hemos hecho” Me da
un sobresalto acompañado de un respingo.
Mi gata, que
dormitaba plácida en mi regazo, huye a esconderse en lo alto del armario.
¡Somos lo que
NO hemos hecho!
Ahora
entiendo mi desequilibrio no medicado, mi desasosiego intermitente y esa
extraña melancolía que me acompaña siempre.
Ya me decían
las monjas que leer mucho me iba a poner más loca de lo que estaba.
No es locura,
hermanas, es dualidad.
Mi yo
auténtico está sepultado debajo de las historias que no he vivido y en los sueños
que nunca me he atrevido a hacer realidad. En las pasiones, las
Harley y las aventuras que me he negado…
...También en
las oportunidades que no he tenido, que son muchas, y en las que he
desaprovechado…
Encontrar el equilibrio entre lo que quería llegar a ser y lo que soy en
realidad va a ser espectacular o un desastre.
| Que Hopper me perdone una vez más, pero cuando pensé en mis dos yos, me vinieron a la memoria sus dos comediantes |
Cuando mis
dos yos sean capaces de caminar de la mano ¿habré encontrado por fin el
equilibrio…?
... o tal vez explosione al fin el desequilibrio total y empiece a tomar alguna
pastillita de esas azules que te liberan de la realidad, de las
responsabilidades y de las preguntas filosóficas y trascendentales.
Y tú, qué
piensas de todo este embrollo. ¿Quién crees que eres?