
Hay un pato nuevo en el estanque y los peces de colores se turnar para mecerlo.
Cuando cese la lluvia, oiré a las tórtolas arrullar su amor en los tejados rojos de la Escuela. Y a las cotorras verdes parlotear estridentes camino del Parque.
Cerca de los charcos menguantes de las aceras, los gorriones pardos juegan a la rayuela, sin pisar la raya con sus patitas de alambre.
Cerca de los charcos menguantes de las aceras, los gorriones pardos juegan a la rayuela, sin pisar la raya con sus patitas de alambre.
Tiemblan las ramas cargadas con los primeros brotes, y los alcorques se atragantan de lluvia arremansada.
