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Yo sueño... ¿Tú sueñas? Mis Nenas siguen soñando

 
 
Atando cabos, Nena  se hace una bufanda para proteger al pájaro de papel que anida en su pecho.
Un pájaro de vuelos cortos y sueños largos, que teje y desteje su cobijo para conectar la soledad de Nena con el resto del mundo.
Porque el pájaro de papel sabe que un cruce de miradas, una caricia, una palabra pueblan la soledad en un instante.
 
 
Nena ha abierto una consulta para curar la extraña melancolía de  9.
Número 9,  desde una civilización que se desmorona, duda si abrirse en canal tirando de la anilla de su cremallera, para dejar que su corazón se oxide, o cumplir la misión imposible que su creador, Shane Acker, le ha encomendado: 
“9, tú protegerás el mundo”
 
Nena ha plantado en su ventana tomates cherry con los que se engalana; y plantas aromáticas que le cuentan sus amoríos de primavera que la savia altera.
El cebollino y la melisa se entrelazan en las noches de luna llena. El hisopo anda alocado por la lavanda.
Mientras la menta y la hierbabuena han decido compartir tiesto, y el perifollo bebe los vientos por la albahaca, que suspira enamoriscada del orégano que ha huido con un tomate.  
Y Nena llora, ríe y sonríe con la poesía que se gastan sus macetas.

Yo sueño ¿Tú sueñas? Nosotras soñamos (1)

 
¿Para qué sirven los sueños?

Los sueños sirven para mejorar el ánimo, para parecer más guapo, más aventurero, menos aburrido... Para escapar de la rutina…
 
Los sueños generan anticuerpos que mantienen la mente sana. Y están al alcance de cualquiera. 

En los sueños podemos hacer y ser quien queramos ser, sin miedos, tradiciones o religiones que nos encorseten. Por eso yo sueño...
 
... ¿Tú sueñas? Mis Nenas sueñan…


Nena y el pollito que ponía huevos de costura

Nena encuentra en la trastienda un acerico con forma de pollito.
Un pollito con acupuntura de agujas que desafian a Nena con sus ojos desenhebrados. Pero Nena no se deja intimidar por sus miradas huecas y libera al pollito de su carga de acero.
El alfiletero, agradecido, anida entre los hilos de colores, y empolla dos huevos de costura entre los corchetes por pareja y las tiras de velcro, que bailan el chotis ajenas al ris-ras de una cremallera burlona en desuso.

A Nena le conmueve el instinto paternal del pollito de trapo, que incuba con mimo su puesta, mientras juega con Nena a...
... 1, 2, 3 el escondite inglés.

 
(Si no te acuerdas o desconoces  el origen de Las Nenas clica en el link)