… tres niños en el arrabal rodeaban a un
camello blanco
que lloraba porque al alba
tenía que pasar sin remedio por el ojo de una aguja
(Crucifixión)
No. No me encontraron.
Pero se supo que la sexta luna huyó corriente arriba
y que el mar recordó ¡de pronto!
el nombre de todos sus ahogados.
(Fábula y rueda de
los tres amigos)
Yo estaba en la terraza luchando con la luna
Enjambres de ventanas acribillaban un muslo
de la noche
(Danza de la
muerte)
Un traje abandonado
pesa tanto en los hombros
que muchas veces el cielo
los agrupa en ásperas manadas
(Panorama)
El cielo tiene playas donde evitar la vida,
y hay cuerpos que no deben repetirse
en la aurora
(Oda a Walt
Whitman)
Allí bajo las raíces y en la médula del aíre,
se comprende la verdad de las cosas
equivocadas.
(Cielo vivo)
Tenía la noche una hendidura y
quietas salamandras de marfil
(El rey de
Harlem)
Un día los caballos vivirán en las
tabernas…
…Y las hormigas furiosas
atacarán los cielos amarillos
que se refugian en los ojos de las vacas.
(Ciudad sin
Sueño)
El olvido estaba expresado por tres
gotitas de tinta sobre el monóculo
(El rey de
Harlem)
Quiero llorar porque me da la gana,
Como lloran los niños de último banco,
Porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja,
Pero sí un pulso herido que ronda las
cosas del otro lado.
(Poema doble del
Lago Edén)