Señoras/es, niñas/os emigrantes todos, perdonen que
no les asistamos ni les permitamos desembarcar en nuestros Puertos ni aunque los
hippies de las ONG los salvan de morir ahogados, pero es que estamos muy
ocupados consumiendo y poniéndonos ciegos de tanto comer y beber.
¡Jolines, entiéndanlo es Navidad!
Tiempo de amor y concordia. Eso
táchalo, que no lo van a entender.
¡Hala!, a ver si el año que entra
se cumple alguno de sus sueños, el nuestro es que dejen de venir a molestar. Preferimos
que Europa se convierta en una sociedad endogámica de viejos miedosos y avaros,
gobernada por tipos ridículos e intolerantes a los que una mayoría votamos con
patriotismo casposo y pueril.
Si, pese a nuestra indiferencia y
cierre de fronteras, alguno de ustedes consigue llegar a nuestros Campos
de Concentración, ya les daremos mantas, que en Europa hace un frío que pela en
invierno, y algún juguete para los niños, no somos unos desalmados.
¡Felices Fiestas y Prospero año
nuevo, señoras/es, niñas/os, emigrantes todos!
