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Mostrando entradas con la etiqueta Frikikuentos ilustrados de la vida misma. Mostrar todas las entradas
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El tío Pepe de la Puerta del Sol de Madrid se desnuda

 

Y descubrimos que debajo de esa chaquetilla y ese look algo rancio del Tio Pepe* no hay una botella sino un cuerpo varonil diseñado para la lujuria. 

Vox, el partido ultraderechista más español que hablar con un palillo colgando de la comisura de la boca, ha dicho que el único macho ibérico que merece un desnudo integral en un anuncio castizo es su líder Santiago Abascal*, pero de frente, no como otros, y cambiando la botella de vino fino por una de coñac Soberano, más de acuerdo con su discurso.
 
Porque como Soberano, Vox...Oooohhh... es cosa de hombres (Si quieres alucinar con  Santiago Abascal pon su nombre en Google y hala. Si con los anuncios machistas de este coñac en los años 70, clica AQUÍ 

Loewe ha desmentido la primera noticia de este post. "Es una Fake News como una catedral" ha asegurado, aportando pruebas de cómo la fotógrafo (pillada infraganti) ha manipulado a su modelo para hacerlo pasar por el desnudo del Tío Pepe.


La reportera se ha limitado a decir que...

... “a los locos hay que tratarlos con cariño, y que ella a veces piensa hasta en seis cosas imposibles antes del desayuno” 

Y luego ha desaparecido a través de un espejo, que lo de la madriguera se le da fatal por la edad, por la artritis y demás estropicios del paso del tiempo. 


*Tío Pepe anuncio de vino fino que lleva en la Puerta del Sol de Madrid desde 1935
*Soberano un coñac de la misma firma con los anuncios más machistas de la publicidad española
*Santiago Abascal, lider de Vox, nuestra ultraderecha recién estrenada 

La soledad conectada. No sin mi móvil

Estamos más solos que nunca, pero nos consolamos creyendo en la ficción de acariciarnos los unos a los otros con la yema de los dedos a través de una pantalla.
 ¿Qué importa lo que ocurre a nuestro alrededor?

Al otro lado de la pantalla de nuestro móvil, en la “dimensión desconocida” siempre encontraremos a alguien dispuesto a prestarnos atención, aunque sea irreal e irrelevante.
 …siempre habrá un foro y otro solitario enganchado..."alguien" que nos escuche
 …y NUNCA estaremos solos si nuestro pequeño teléfono portátil está ahí, al alcance de nuestros ojos y dedos.
No utilizo Internet en el teléfono, ni wasap, ni soy usuaria de las Redes sociales, salvo de este Almacén y otro blog al servicio de mi libro para niños.
¿Soy rara, anticuada, snob?
 
¿Acabaré mis días dando de comer a las palomas, haciendo  tapetes y colchas de ganchillo, escuchando recopilaciones de música en CD o coleccionando inútiles bibelots?

Os confieso que, aparte de seguir utilizando mi celular con tapa (¿a qué es mono?),...

...I have a dream, sueño con un robot que se ocupe de todo lo que me aburre mientras me dedico a ¡vivir!, desconectada eso sí, no sólo de la Red sino de la realidad cuando me plazca.
Y puesta a soñar, me pido un segundo robot con manos hábiles que me haga masajes siempre que me apetezca.

Donde se ponga un androide como éste, que se quiten los “teléfonos inteligentes”, que no son tan guapos y encima los tienes que masajear tú.

¿Qué opinas de todo este desvarío? No te cortes. Bienvenidas/os al debate.


Nota: para el fotomontaje del Robot he utilizado fotos de Internet, el resto de imágenes son de mi autoría, como siempre.

MaxMad en: Lo peor. Salvando "al Dientes"

 
Aquí me tenéis después de viajar hasta la playa en el bolso de la jefa para fotografiar la historia con el argumento más idiota que se le ha ocurrido.

 
Se supone que soy un héroe ecologista que voy a liberar a la cría del último dinosaurio vivo que está a punto de zarpar en un velero, donde lo cortarán a  cachos para clonarlo como si fuera la Oveja Dolly

La jefa No hace fotos del puerto deportivo, porque hay gente en bolas y no quiere que la linchen por mirona textil.

 
Liberar al Dientes ha sido tan fácil que más que una aventura parecía un recorte del Gobierno. Ahora lo tienes, ahora no lo tienes. ¡Toma esa!

Los científicos tenían tal cogorza de sangría con tropezones fruteros, que me han bastado dos hostias bien dadas para dejarlos fuera de juego.
 

Lo peor ha sido que la bestezuela se ha encariñado conmigo y se ha empeñado en pasear el careto, y la jefa, que…

anda, mi héroe, no seas agonías y dale un paseíto por el espigón al Dientes, que lleva muchos días encerrado.


Total, que ya me veis haciendo de canguro. Se supone que soy un tipo duro, un héroe…
Tuve que comprarle todos los globos, con la miseria que cobro como becario y héroe: 5 euros a la semana, con pagas y vacaciones prorrateadas.
-No te quejes, MaxMad, que mira que feliz está Dientes con sus globos.
 
Él contento, y yo sin un euro. Así que cuando se ha emperrado en lo del TrinaNaranja del señor vestido de blanco, no me ha quedado otra que delinquir.

 -Lo quiero, lo quiero, lo quiero… berreaba el Dientes, con unos lagrimones, colegas… que ha hecho navegable el espigón por un rato.  

 
-Que conste que primero se lo he pedido con educación, jefa.
-Él, hombre malo, yo llamar policía…

Pero al final la jefa le ha contado un rollo del dinosaurio abandonadito, de mi educación precaria… y la señora, emocionada, ha sacado del bolso unos ganchitos para el Dientes de propina.

Total, colegas, que al Dientes se le ha descompuesto el vientre y no veas la que está liando. ¡Plasta de dinosaurio!


(Voz en of)    

MaxMad, cielo, creo que a Dientes se le ha vuelto a escapar… Anda, mi héroe, tráete unos pañales y la fregona.

MaxMad, un héroe reciclado

 
 
Me llamo MaxMad y no soy un sentimental. Así que me salto los preliminares babositos de abandono, caída y salvación de todo culebrón que se precie y vamos a lo que vamos.   

Un niño caprichoso jugó dos veces conmigo y me olvidó en el cajón de las barbies. Mi aburrimiento con esas anoréxicas cursis fue total. El pasmao del Kent me ponía de los nervios con sus miraditas y sus intentos de competir con sus pectorales de batracio hervido con los míos de pura roca.

No viene a cuento cómo acabé en el mercadillo de cosas usadas más famoso de Barcelona. Donde raramente ves un niño. Por lo que, que te  rescaten del montón de basura expuesta, depende sólo del capricho de algún friki o chalada como Tesa, que me compró por 4 euros después de un regateo vergonzoso.

Lo primero que hizo al llegar a casa fue bañarme en Fairy y dejarme secando al sol, "para que se achicharren las bacterias", dijo.


Al día siguiente me metió en su bolso junto a un dinosaurio de goma, con más dientes que teclas tiene un armonio, y nos fuimos a la playa.


¡Qué vergüenza, colegas! Pero ella a lo suyo.Ni se inmuta.

Ahora anda eligiendo las fotos para su próximo frikikuento, conmigo de protagonista, claro.

Confidencia susurrada:

Que quede entre nosotros, pero que una mujer más que hecha, casi pasada, siga jugando de esta manera, muy normal no es.

Creo que, como ha tenido una infancia cutre, pues eso, que ahora en vez de darle al trauma y a las pastillitas de colores le da a la chaladura infantiloide.

Si es que hasta se ríe sola… y me habla…

-        Anda, guapo, pon cara de machote y deja que el dinosaurio te muerda un poco la gabardina.

 
(Continuará)

 

Equilibrios en la cuerda floja

…¿quién repararía en tan inútil prodigio?
Sólo los niños señalan con el dedo al equilibrista de Bayard Street
ellos lo admiran, contienen la respiración y aplauden hasta
espantar a los gatos…
(Eduardo Chirinos)
 
El profesor gaviota, Pepé el Mustio, me invita a asistir a su escuela de equilibristas.
En la cuerda floja, tratando de no perder la dignidad, inofensivas palomas se prestan  a asistir a un cursillo para paradas de larga duración.
-Vamos, emprendedoras,  que llegar al final del alambre cuesta lo mismo que llegar a final de mes. Sólo es cuestión de equilibrio.
-La madre que lo trujo, dice Fulgencia, que sufre vértigo y está a punto de dar con el pico en el fondo del abismo. Estoy de la cuerda floja y de estos relamidos hasta las gónadas.
 
-Ay qué mareo más tonto, dice bajito Celestino, perdiendo la verticalidad por un momento. Es que con lo que me dan de prestación por desempleo no tengo ni pa pipas.
-¡Oh, pipas! Hace tres años que no como pipas. Desde la burbuja planetaria esa, dice Asunta. En Cáritas me dan sopa. Pero si las palomas no comemos sopa, les digo.
-Y ¿qué te dicen?
-¡Que Dios proveerá!
-¿Pipas?
- Sólo que proveerá, sin especificar.
- No son buenos tiempos para la lírica, suspira Cleopatra, que siempre ha sido una romántica y come gracias a la mísera pensión de su abuelo.
 
-Qué poco ánimo tienen ustedes, ¡por Dios! No me extraña que sean pobres. Quiero más empuje.
 
-Como vuelva a mencionar lo del empuje, le doy con la muleta. Menudo empujón me dieron aplicando la nueva legislación laboral. Sin trabajo y lisiada para toda la vida. menos mal que mi tía tenía una muleta de antes de que privatizaran los artilugios ortopédicos, que si no.
 
-Qué suerte, colega, porque yo me caí del alambre con la nueva legislatura y todavía no tengo ni cita.
Lo de la fecha de rehabilitación ni lo pregunto, para que no se rían.
Y Ambrosia se va cantando a la pata coja:
“Desde chiquitita me quedé, me quedé,
Algo resentida de este pie, de este pie.
Disimular que soy una cojita,
Disimular, lo disimulo bien…”


 
“Estos son mis principios. Y si no le gustan tengo otros” Estos son mis principios…
…repite como un loro, tensando la cuerda debajo de sus patas, María Isabel de Torquemada, tratando de hacer méritos para que el profesor Pepé se fije en ella y le de algún curro bien pagado, de esos con dietas, semana caribeña de martes a jueves, gastos de representación y jubilación asegurada. 
 
-¡Estomagante!, Torquemada. Eres una desclasada sin ideología. Me dan ganas de suicidarte.
-Sí ya sé que citas a  Marx, pero a Groucho Marx, que lo decía como una ironía. Todos los trepas sois iguales, amorales e iletrados.  
 
Cuando las palomas logran sostenerse en la cuerda floja con más o menos dignidad, el profesor deja suelto a “mercado” que con sus predicciones apocalípticas y su mala baba deprime tanto a las palomas que pasan de inofensivas a indiferentes inanimadas.
Nota de la autora: aunque peligre mi buena reputación, tengo que contaros que después de este reportaje me he dado a la bebida. Ahora veo la situación con una especie de flou que la hace más llevadera.