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“Yo dejo que la cámara capture lo que quiera… allá tú si no me crees, no es responsabilidad mía” (Hiroshi Sugimoto)

12.1.14

¿Qué miran los hombres del saco?

 
Buscan el Paraíso que no está en el asfalto por el que corren de un lado para otro con sus sacos al hombro.
Miran la batalla que no entienden, y en las treguas exponen sus mercancías como si fueran sueños entibiándose al sol.

 
Miran buscando la esperanza que vuela en una cometa de papel con hilo corto, pero ellos creen en el viento que la pondrá a su alcance. Aunque no saben el momento ni el lugar, por eso miran.
 
Miran al Sur donde dejaron madres llorosas, abrazos, amigos, canciones y recuerdos pegados a esa tierra de la que huyen y a la que sueñan regresar.
…Pero no miran hacia atrás añorando el pasado, sino que miden la distancia recorrida hasta conseguir un saco con el que subsistir. 

Miran sin miedo, porque ellos saben que se puede vivir hasta sin amor, pero no sin esperanza.
Esperanza que trasportan en esos sacos con los que recorren de un lado a otro la ciudad.

29 comentarios:

Tesa Medina dijo...

Hola, amigos y bloguers. Ando bastante desconectada de la red, todavía tratando de organizar mi nuevo año.

Pero os añoro, así que aquí estoy de nuevo con ganas de visitaros, trataré de ponerme al día “con la mayor brevedad posible” como se día en las cartas de antes.


Reconozco que los hombres del saco modernos son más guapos y regios que los de mi infancia, que eran unos sacamantecas asquerosos con dientes picados y mirada aviesa que raptaban niños que no querían dormir o comer, al menos eso nos contaban.

Muchas gracias por pasar por el Almacén y un montón de besos.

Francisco Machuca dijo...

La primera imagen me parece sencillamente magistral,mi querida amiga.Los hombres del saco no han venido para llevarse a nadie,sino para traernos las cosas que no necesitamos.Son los papanoeles del mundo occidental. No hace mucho, estaba paseando por el puerto de Bacelona y vi a un grupo de hombres del saco que estaban descansando.Entre ellos vi una buena amistad y compartían una serie de alimentos.Se les veía felices;reían y compartían. Los hombres del saco me dieron una lección y me pregunté: ¿Cuánto hace que no me siento con un grupo de amigos para reír y compartir? Mucho,mucho tiempo.Después descubrí que no tenía amigos ni ganas de reír. A punto estuve de sentarme con aquellos hombres y ponerme a llorar y explicarles sobre las miserias de nuestro mundo.

Besos,querida amiga.

Francisco Machuca dijo...

Por cierto,¿me das tu permiso para poner en un post la primera imagen?

Más besos

Tesa Medina dijo...

Hola, Paco, por supuesto que tienes mi permiso y una amiga con la que charlar y reír en directo cuando pases por Madrid.

Un abrazo,

Francisco Machuca dijo...

Gracias, guapa. Por cierto,planeo un viaje a Madrid pero no sé cuándo,quizá en breve. Ya te comentaré.

Más y más besos.

Molina de Tirso dijo...

Hola otra vez, Tesa.

Te dejé un mensaje en el post anterior pero no has debido leerlo y ninguno de tus comentaristas se ha dado por enterado tampoco.

O a lo mejor es que no te gustan esas cosas, pero no me pega nada y, como han pasado ya días, por si acaso quieres leerlo, te pongo el enlace aquí.

¡Enhorabuena! otra vez

pasadohttp://laazoteademolina.blogspot.com.es/2014/01/viva-el-premio-dardos.html#links

Molina de Tirso dijo...

Hola otra vez, Tesa.

Te dejé un mensaje en el post anterior pero no has debido leerlo y ninguno de tus comentaristas se ha dado por enterado tampoco.

O a lo mejor es que no te gustan esas cosas, pero no me pega nada y, como han pasado ya días, por si acaso quieres leerlo, te pongo el enlace aquí.

¡Enhorabuena! otra vez

pasadohttp://laazoteademolina.blogspot.com.es/2014/01/viva-el-premio-dardos.html#links

virgi dijo...

Terrible vida mirando siempre por un porsi.
Cuando los veo recoger todo en un segundo e incluso dejando caer parte de la mercancía, me da un a tristeza enorme...¡ay, Tesa, qué mal anda el mundo! Unos tantísimo y tantísimos sin nada.
Me tocan el corazón y tú también, besos besos besos.

Krust dijo...

Los hombres del saco miran siempre a derecha e izquierda para ver llegar al enemigo que les requisará su materia de subsistencia, otras veces miran hacia abajo cuando están tristes o cuando ofrecen esa mercancía con la que se ganan la vida... y también miran hacia arriba, como esperando un cliente divino que les regale una vida más digna.
El mes pasado estuve en París, una de las cosas que más me sorprendieron de la vida urbana de esta hermosísima ciudad fue la gran cantidad de hombres del saco que también buscaban su trocito de luz...

Una abraçada.-

tecla dijo...

Los hombres del saco de mi infancia también eran así, Tesa, pero los de hoy, sabiendo ya como sabemos, se nos hacen entrañables y soñadores y cuando nos encontramos con ellos no podemos por menos de mirar de un lado para otro no vaya a se que venga un guardia urbano y les quite la mercancía.
Creo que para estos casos los guardias urbanos deberían llevar en su cartera un puesto de trabajo para estos hombres que no tienen donde caerse muertos.
Sin hablar de los enormes beneficios que se prodigan los auténticos amos de las mercancías que dan lugar a que estas cosas sucedan.
Qué gran entrada, Tesa.

Luisa dijo...


Hola, Tesa.

Las fotos son estupendas, sobre todo la primera.

En Fuenla también hay hombres del saco. Son vecinos que se han quedado sin empleo y sin ayudas. Ahora piden en la acera con una lata vacía y, al final del día, van a comprar al súper con el saco de calderilla de las limosnas. Mientras la cajera cuenta los céntimos, ellos piden perdón al personal de la cola por la espera.

Hostias de pan ácimo que da la realidad.

Un abrazote.

Marina Morell dijo...

Esta entrada me ha puesto la piel de gallina, Tesa.

Muy, muy bonita y cargada de esperanza y, ¿por qué no decirlo? también de amor. Ese amor que deberíamos profesar más a menudo a todas las personas del mundo, pero sobre todo a los que sobreviven sólo gracias a la esperanza.

Un abrazo muy grande, Tesa.

TriniReina dijo...

Esos sacos donde transportan el subsistir...

Las fotografías son magnificas y mejor aún por tus palabras acompañadas.

Besos

Adriana Alba dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Adriana Alba dijo...

Es cierto, la esperanza nos acuna, nos da tibieza, aunque todo a nuestro alrededor quiera conspirar,
y arrebatar los sueños de libertad y prosperidad. Jamás perdamos la esperanza.
Tus fotos son poemas para ver, tus letras imágenes que hablan.
Un fuerte abrazo querida Tesa.

Oski dijo...

Como siempre, nos traes un punto de vista que muy pocos se paran a observar de una situación cotidiana.

Gracias, creo que quién haya entendido esta entrada se ha puesto en el lugar de esos "hombres del saco" y por un momento ha sentido un montón de sensaciones de golpe, no todas buenas por desgracia pero con esperanza de cambiar las cosas.

Abrazos

Esmeralda dijo...

Hombres del saco de carne y hueso. Los de antes solo los teníamos en la imaginación, nunca los vi. Éstos que tan magníficamente describes se ven a diario en las grandes ciudades... ojalá que sus miradas hacia atrás sean de esperanza y no de 'alerta'.

La primera y tercera foto son geniales.

Un gran abrazo Tesa

Susana Jiménez dijo...

Hermosas imágenes, y el mensaje que nos dejas. Incentivas a imaginar y elijo visualizar esos sacos cargados de esperanzas de colores para teñir dias grises.
Un beso inmenso y los mejores deseos para este 2014.

Ximo Segarra "ACAPU" dijo...

Me dejaron sin palabras las imágenes de los hombres del saco, su fuerza, todo lo que dicen con esas miradas...

Hace un momento me he apuntado una frase que has dejado en un comentario en otro blog: "Me gustaria saberlo todo, pero prefiero sentir cada cosa que hago." Y es que vas dejando gotitas de sabiduría Tesa... con esa frase me has recordado ese algo inefable que está detrás de todo el saber del mundo mundial, y tal vez por eso me gusta quedarme ahora sin palabras y sentirme, y sentir el saco que todas las personas llevamos, y mirar y caminar... Porque por lo menos todavía nos queda la esperanza.

Un abrazo Tesa. Y una sonrisa :)

ñOCO Le bOLO dijo...


Siempre nos han metido miedo con los hombres del saco. Ahora los tenemos por todas partes. Son blancos y nos saquean sin misericordia. Tus hombres del saco son otra cosa, son como nosotros, por mucho que lo disimulemos. Me inspiran confianza. Tu nos lo cuentas con poesía.

· BPdMyN

· CR · & · LMA ·


Vivian dijo...

Hola Tesa.
Por lo regular soy de ir por ahí cotorreando y riéndome de las cosas para tratar de digerirlas mejor, pero con esta entrada se me ha hecho un nudo adentro (no digo pecho, ni garganta, digo adentro porque no sé adónde) Es tan bonita!
Bonita también es una forma de llamarla (y acá dirás: Pero Vivian, te peinas o te haces los rulos!) Es que yo he sido una mujer (sin saco) tantas veces. He sentido eso mismo. Sé lo que es dejar llorando a alguien y levantar el brazo con una sonrisa de aliento como diciendo: Voy a un mundo mejor. Luego ese mundo es muy diferente, pero nunca se dice en las cartas; siempre estamos bien!
En fin, que no daré una clase de dramatismo-emigrante, sólo decirte que encontraste las palabras precisas, y que no sólo tienes buen ojo para las fotos, sino para ver más allá de las personas.
Las fotos son espectaculares, pero la primera…¡Sin palabras! Me encantó.
Un beso

Vivian dijo...

A mí, de pequeña, siempre me decían que me portara bien o me iba a llevar “el Güije“· (Parece que por allá, por el campo, no había hombres del saco)

El güije es un negrito diminuto, de grotescas facciones, ojos saltones y muy escurridizo. Dicen que habita en ríos y charcas muy intrincadas, y en las noches aparecen.
Nah, me acordé de eso. Cuidado, si vas a Cuba, no te salga alguno detrás de una mata de plátanos!
;)

Lis dijo...

Happy New Year, first of all.
You are really an artist when it comes to capturing stories, I particularly enjoy the first image, it tells the whole story, very well seen and executed.
All the best to you, my friend :-)
Hugs

Teresa Palmer dijo...

Si pierden la esperanza no les queda nada...pero la tiene y también coraje, y ganas de vivir y dignidad y eso les hace continuar el camino

Estupendo post Tesa

yo también ando un poco desconectada pero sigo entrando...me resisto a dejar el blog.

Un abrazo

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

Cuantas familias rotas...que gran verdad solo les queda la esperanza, un abrazo querida amiga.J.R.

Mos dijo...

Querida Tesa, si tus fotografías son buenas el texto que acompaña esta vez es magnífico. Con un toque poético has dejado tu huella humana y tu sentir en estos párrafos.
Es este puto mundo, tesa. Estos hombres del saco seguirán mirando, caminando esperanza a cada paso; construyendo vida entre baratijas y huidas. Son huidas necesarias ante la fuerza de la ley. Esa ley nuestra de porra y esposas y ministros del interior y ministros de justicia. Les queda la esperanza, sí.
Gracias por este post, amiga.
Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Javier Herque dijo...

Tus imágenes tienen voz y vida , conciencia y mirada al ombligo ; tus imágenes...tus palabras nos hablan de una situación que derrota demasiadas veces las promesas que "inundan la caja tonta".

Beso.

(muy buenas fotos)

M.Jesús Silva dijo...

Cada vez soy más consciente de que se puede vivir, casi, de cualquier forma. Otra cosa son las consecuencias que nos empujan a vivir de esas formas posibles, algunas bastante crueles, difíciles de tolerar por mucha esperanza a la que te agarres...Pero clar, vivir es lucha y desde luego nadie dijo que fuera fácil.
Muy emotiva esta reflexión.
Un beso

wastedcherry dijo...

Tesa, mira lo que me había perdido por andar perdida en este 2014. Las imágenes de esos nuevos hombres del saco (tan apuestos y regios, como bien dices) ya no dan terror, pero dan mucho que pensar sobre la iniquidad de nuestras sociedades actuales. Ahora los hombres del saco cargan sueños robados y la esperanza que se agota con la persecución y la macana. Tus fotos nos reclaman que no olvidemos la circunstancia en que viven estos hombres y nos muestran sus ilusiones, pero sobre todo nos muestran su dignidad y entereza.