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“Yo dejo que la cámara capture lo que quiera… allá tú si no me crees, no es responsabilidad mía” (Hiroshi Sugimoto)

14.10.11

Psicosis



Cuando en sus sueños aparece la niebla, los caballos amarillos y las mujeres solitarias huyendo de edificios deshabitados con niños colgados de sus pechos, Amanda sabe que algo inesperado está a punto de ocurrir.

La noche anterior al suceso, Amanda soñó y soñó desde la fase Rem a la Delta, desde la vigía a la duermevela hasta que el despertador gritó desde la mesilla de noche con su timbre desafinado e hiriente.

Le costó incorporarse, como si durante la noche hubiese echado raíces o entre los omoplatos le hubiera crecido un musgo compacto y húmedo. Un escalofrío culebreó por la espina dorsal hasta perderse donde la evolución la había librado de lucir rabo.

Sin prisas se preparó un café cargado, encendió un pitillo- tenía que dejarlo- junto con retomar sus clases de yoga, practicar el inglés, ordenar los armarios, tener un hijo, tal vez un marido o un gato…

Tomaría un baño con sales de lavanda mientras en la cadena de música la voz de Dinah Washington cantaba Mad about de boy… y pensaría en cómo darle un giro a su vida.

No voy a reseñar con detalle en qué empleó Amanda su mañana de asueto y voy rauda a lo acontecido aquella tarde de otoño calurosa y seca como el lagrimal de un asesino en serie.

Barcelona. Cinco y treinta y cinco de la tarde, el sol cae a plomo sobre la plaza de Sant Jaume. Amanda ha quedado con una amiga en la Tetería del barrio judío, que huele a jengibre, menta y canela. Camina abstraída entre turistas que son los únicos que se atreven a vagabundear por la calle a esas horas.

Antes de que enfile las callejuelas estrechas y sombrías del call judío, nota un tirón a sus espaldas.  

Una masa negra, al principio informe, emerge de las plantas del calzado deportivo de Amanda y dividida en dos bandas se arrastra por el suelo. La Sombra se recuesta exhausta contra el muro, se yergue y se agiganta amenazante. Y en un requiebro corta con la zurda las ligaduras y corre alocada susurrando con su voz ahumada: Soy libre, libre…

-Vuelve. No eres nadie sin mí, le grita Amanda antes de perder el conocimiento.

Los médicos no encuentran explicación a la enfermedad de Amanda, apatía general sin causas conocidas y alucinaciones, diagnostican.

-Hola, le dice el psiquiatra, cuéntame esa historia de tu sombra, Amanda.

Y el galeno no puede evitar una sonrisa de condescendencia, mientras escribe en un papel: Psicótica.

Pero yo sé, porque lo vi, y ahora vosotros también que Amanda no tiene alucinaciones. Pobre Amanda.

(Cuento que dedico a mi amiga Silvia de wastedcherry  ¡Feliz cumpleaños!)


20 comentarios:

Tesa dijo...

Hola, bloguers, vivo sin vivir en mí, un poco desmotivada y con poca dedicación a mis blogs, pero lo peor es que voy muy atrasada de los vuestros, pero prometo ponerme al día en breve.

La foto es tal cual, así lo vi y así os lo he contado.

Dice un proverbio árabe, que "ningún hombre puede saltar fuera de su sombra", pero de lo que sean capaces la sombras no he encontrado mucha bibliografía.

Ya me contáis. Muchos besos.

elisa gulminelli dijo...

creo que el asunto es más grave todavía...creo que esa sombra no es suya...

Tesa dijo...

ELISA: Hola, Elisa, aquí la primera, gracias.

No hay truco, Elisa, esa sombra es suya, aunque parezca increíble y por eso me llamó la atención, casi se me escapa, toma única.

Te visito y me pongo al día que tengo ganas.

Un beso,

Humberto Dib dijo...

Una foto muy extraño que generó un texto algo perturbador, pero qué no es perturbador en estos días. No lo digo como algo malo, es el signo de este tiempo.
Un beso.
HD

sam dijo...

Luces y sombras, días y noches, ¡la vida misma! Me ha hecho sonreír el detalle pícaro del hijo, marido, gato... antes era al contrario. Y da un poco de miedo esa sombra. Me ha gustado-asustado.
Un abrazo.

O SuSo dijo...

Ánimo Tesa, pero ánimo para la vida, para apasionarte con algo...por mi blog no te preocupes porque lo tengo un tanto paradete, cosas de la vida, ahora toca vivir, y ya escribiré.

Un abrazo, y como dice una buena amiga, mímate!

wastedcherry dijo...

¿La sombra huye asombrada por la manera cansada como alumbra el sol o ensombrecida por los pies que la sujetan a tierra?
Este snap shot me confirma la existencia del mundo paralelo que otros, como el doctor de Amanda, se empeñan en negar dando diagnósticos y batitas blancas.
Gracias por acordarte de mi cumpleaños y dedicarme esta maravillosa entrada.

Cabopá dijo...

Es que a las cinco treinta y cinco de la tarde y con este otoño estival pueden ocurrir estas cosas...
Buen relato sobre la sombra de Amanda, buena la foto. El proverbio árabe de antología...
Besicos.

Alonzo dijo...

Me gustan los proverbios.
Vine dibujando mapas (creo que no me he perdido)

Ada dijo...

Las sombras suelen acompañar a la realidad, están unidas, no son separables y no tiene un 'quita y pon', a veces las sombras nos muestran lo que nosotros no somos capaces de distinguir. La sombra es lo dual, el desdoblamiento poderoso y pleno en el que habitamos. Otra cosa es que no queramos verla.
Besos

Mos dijo...

Bueno, bueno, vamos a ver, que no hay que ponerse trascendentes con este cuento de sombras libres, digo yo.
¿Qué tiene de malo que tu sombra quiera unas horitas libres para, yo qué sé, tomar el sol en otra parte, por ejemplo.
Tendremos que irnos acostumbrando que esto va a ser muy normal dentro de poco. Sí, sí; para nada es cosa psicótica ni de psiquiatra. Es más de rebeldía, de protesta, de querer elegir dónde ir y con quién. Es un poco como los INDIGNADOS del 15-M y el 15-O pero a nivel personal entre tu sombra y tú.
En fin, yo sí que he alucinado con la sombra de Amanda, la foto, el cuento y el derroche total de imaginación y saber hacer, Tesa.
P.D. Te dejo que mi sombra quiere ver BIUTIFUL, la peli de Bardem,en el DVD y cualquiera la incomoda con lo que sé ahora de las sombras.

Un abrazo de Mos desde mi orilla.

ñOCO Le bOLO dijo...


· buena figura esa, la del lacrimal del asesino en serie...
Veamos ¿quién atrapa a quién? En los días nublados me encuentro más libre. Mi sombra no consigue atraparme atarme al suelo, y puedo volar mejor.

· besos niquelados de morera

CR & LMA
________________________________
·

Tesa dijo...

SAM: conozco a unas cuantas mujeres que ya mantienen ese orden de prioridades: tener un hijo y tal vez un gato.

No es por nada, pero encontrar hombres que se comprometan, que sean compañeros, amantes y merezca la pena que les dediques parte tu tiempo se está poniendo difícil. Igual es que nos hemos vuelto muy selectivas.

Un abrazo, Sam. Me paso por tus blogs

Ah, Sam, he disfrutado mucho con la última de Allen y creo que también te gustaría una comedia muy entretenida y romántica que se titula:

Happy thank you more please

Juanlu (Luiyi) dijo...

Hola! gracias por tu comentario sobre mi dibujo en el blog de Humberto! y gracias por tener la sensibilidad suficiente para que lo que está ocurriendo no te pase desapercibido...hay tanto cafre...

Un abrazo!!

Luisa dijo...

Hola, Tesa.

Es buenísimo este relato. Con letras mayúsculas. Me ha encantado.
¿Desmotivada? Pues hija, quién lo diría escribiendo así.

Yo podría contarte mucho sobre las sombras, no en vano una de mis novelas habla sobre ellas…

Un beso muy fuerte, Tesa. Sigue regalándonos relatos como este.

Maru dijo...

Un poco de angustia, un poco de suspenso, un cuento sombrío.
¡Y están fácil estigmatizar a las personas.

un beso


http://lulurulitos.blogspot.com

chanclas dijo...

Ya solo me faltaba perder la sombra, Tesa. Con la compañia que me hace, siempre jugando a sorprenderme. La pobre! Nunca lo consigue.
Aunque mi sombra es un pelin mas amigable.

Raquel dijo...

Pues sí, a veces las sombras se ven así pero el momento en que la viste es de los pocos, lo mismo que tu mirada, tu cámara y la historia que nace del momento.
Besos!

Ricardo Miñana dijo...

Hola Tesa, cuando llega el Otoño parece que nos llena de melancolía y nos deja algo desmotivados, espero que pase pronto.
inquietante relato.
que tengas un feliz fin de semana.
un abrazo.

Tara dijo...

ay Tesa, los médicos se empeñan en pensar que les mentimos, que disfrutamos como niños chicos cuando vamos a su consulta y nos mola-mega-mil gastarnos la pasta en visitas estúpidas

animalicos!!!!